
Esta gris. Gris y seco. Su piel se agrieta al sonar del viento que se filtra facilmente atravez de las rejas de su celda. No puede llorar. Hay arena en sus ojos. La sensación de muerte y soledad saturaron los espacios. En la silla, en el suelo y en el horizonte hasta donde se puede ver. Todo es vacío. La escena apesta a poco. Llora de vacio, de frio. Siglos de esperár nada. Una eternidad de comer tierra y respirar polvo.
Su alma se le vuela en un suspiro y su corazon hace lo posible por no morir.
Esta vez logra volver.
De repente un ruido ensordecedor lo despierta. Una montaña de recuerdos se cae y se ahoga en el mar.
- Hola pajarito, como estas? - se escucha, en la oscuridad de la noche.
Una voz femenina, hermosa.
- Quien está ahí? – pregunta él.
- ... Porque estás tan triste pajarito?
- Me siento enfermo.
- Desde cuando?
- Desde siempre.
- Pobrecito pajarito, seguro mañana vas a estar mejor.
Se sorprende. En realidad no era de noche, por que penso que lo era? Sus ojos estubieron cerrados tanto tiempo que ya no sabian lo que era la luz? Por un segundo creyó estar respirando. Un pequeño rubor dió color a sus mejillas. Abrió su corazón en esas cinco palabras. Fué sin querer.
La luna lo sorprendió esperando una respuesta que jamás obtuvo a una pregunta que no se animó a hacer.
Esperó...Esperó por siempre hasta que de nuevo el polvo se hizo dueño de los colores. Un dejavú, su lengua recordó el sabor a desdicha. La soledad lo cambió sin que se diera cuenta. Ya no pudo volver.
Se quiere morir, pero la muerte le queda grande. Asi que espera; y mientras espera su vida se disuelve en el tiempo. Los minutos se burlan de él mientras sus sueños se estiran y desaparecen gradualmente. La muerte no quiere saber nada con él. Tampoco la vida. Su patetica existencia encontró un limbo entre los dos mundos y ahi se quedó, casi sin notarlo, dejó de existir sin dejar de hacerlo. No avanza. No retrocede. Simplemente espera.
Quizas un dia ella vuelva a pasar cerca y en compasión humedezca sus labios con una gota de agua. Se desespera de alegria al imagianrlo. Quizas sea un sueño. Un sueño inutil como lo es su propia vida. Todo lo que el quiere es que vuelva, nada mas, y que por fin algo termine su eterna espera.
Ella - Hola pajarito! Tanto tiempo!
El -... (silencio)
Ella - Ya estás mejor?
El - Si (en realidad no)
Ella - Que bueno pajarito! Viste, te lo dije!
El -... (otra vez, silencio)
Ella - No te aburrís de estar encerrado pajarito?
El -...
Ella - Estás esperando algo?
El - Asi es.
Ella - Y que esperás?
El -...
Ella - Bueno pajarito ojala tu espera termine pronto. Nos vemos!
El -...